Salmo 15

Salmo de David.

¡Oh Eterno!
¿Quién habitará en Tu tienda,
quién morará en el monte de Tu Santidad?

El que anda con integridad
y obra con justicia
y habla la verdad en su corazón.

En su lengua no hay calumnia;
no ha hecho mal alguno a su compañero,
y ofensa no ha levantado sobre su prójimo.

Ante sus ojos el hombre vil es despreciado,
pero honra a los que temen al Eterno.
Que si juró aun en perjuicio suyo,
no deja de cumplir.

Su dinero no presta con usura,
ni toma soborno contra el inocente.

El hombre que así obra,
no tambaleará jamás.